SEXO VAINILLA

 

Sexo vainilla: cómo sobrevivir a la postura del misionero

¿Has probado alguna vez el helado de pistacho? Color verde, sabor intenso, textura rugosa. Nada que ver con la vainilla ¿verdad? Con el sexo pasa algo parecido. Si nunca has probado el helado de pistacho, o el de regaliz o el de mojito y cava, ¿Cómo sabes que no te gustan? El sexo vainilla hace referencia al sexo convencional y es un término creado por los amantes del BDSM ¡cómo no! para referirse al sexo insípido.

¿Cual es el sabor del sexo vainilla?

El término sexo vainilla se utiliza con frecuencia para referirse a determinadas posturas sexuales como la del misionero. Sexo rápido, a oscuras y sin apenas preliminares. Una sexualidad aburrida y sin alicientes de la que huyen los amantes de las experiencias fuertes.

¿Estás en este grupo? No tienes de qué avergonzarte. El sexo vainilla incorpora también variantes, que el sexo menos convencional ha dejado apartados, como el romanticismo.

Sexo vainilla y 50 sombras de Grey

El término sexo vainilla se convirtió en un término popular porque fue utilizado por la autora de la trilogía ‘50 sombras de Grey’. En uno de los pasajes del libro hace referencia a la expresión que gracias a la popularidad de las novelas y después las películas, se ha generalizado.

Amor, sexo y romanticismo

No queremos entrar en cuestiones filosóficas acerca del amor o del romanticismo y del sexo y el bdsm. Sin embargo vamos a romper una lanza en favor del sexo vainilla. La postura del misionero favorece el full contact y las miradas intensas y directas. Muchas mujeres y hombres encuentran las relaciones sexuales satisfactorias sólo si después del sexo hay un desayuno romántico. Una versión edulcorada del sexo, pero igualmente respetable que la versión sado. Tenemos la sensación que el sexo vainilla es el preludio de una frase que tiene que sonar inquietante en algunas parejas: “¿Y si probamos algo nuevo?”

¿Estás atrapado en el vanilla sex?

Pues tranquilo porque es fácil buscar alternativas. Visualízate entrando en una heladería italiana llena de sabores y colores y elige un sabor que nunca hayas probado antes. El sexo es como una heladería donde puedes probar todo lo que te apetezca y alcanzar orgasmos gastronómicos solo con ver la comida que tienes delante. La cuestión es ¿hasta dónde estás dispuesto a dejar que tu curiosidad te lleve? Nuestro consejo es que dejes que tu paladar te lleve por donde quiera. Sólo prueba y ¡disfruta!

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